viernes, 30 de abril de 2021

Truenos inmorales

Se han parado en seco las agujas del reloj, y he sentido ese puñetazo de dolor. Almas volando , y entre ellas, magos a los que he admirado. Con las redes sociales, a veces normalizamos lo inmoral. Los valores están en crisis. Y mientras tanto, el sufrimiento aumenta. El miedo , está de moda , como la ignorancia. Porque... ¿por qué tiene éxito alguien que solo canta bien con autotune? ¿Cómo hemos llegado al punto de idolatrar a desconocidos que convertimos en influencers, y nos marcan los pasos a seguir? Perdonadme que decida plantear estas dudas, pero echo de menos los abrazos y las conversaciones profundas, con las miradas fijas en lo humano y no en una webcam o los memes que compartimos en redes. No me gusta sustituir las emociones por caritas que tratan de imitarnos, pero no lo consiguen. Porque una lágrima de alegría, un ataque de risa o esa tristeza que se apaga con el abrazo de ese amigo que te sujeta en los momentos de mayor incertidumbre, no son sustituibles por un dibujo o una foto que se ha creado a través de una herramienta fotográfica. 

Con esto quiero reflexionar y profundizar en lo que queremos crear para esa supuesta nueva normalidad. ¿Seremos menos humanos? ¿Por qué el miedo nos transforma en lo que no somos? ¿Por qué no empezamos a abrir ese bote de besos y abrazos enfrascados? ¿Lo hemos olvidado? 

Me encanta disfrutar de la sonrisa de mi mini vecino, ese peque  de solo tres años, que disfruta de las pequeñas cosas , y cuando se cae algo o nos sale mal alguna tarea, nos dice "no pasa nada" . Aprendo de su sencillez , y me sorprendo con su ilusión y emoción. Disfruta escuchando algún cuento o bailando esa canción que tanto le gusta. Pinta sin importarle salirse del margen , y pedalea con fuerza sobre su pequeña bicicleta. Es Amor , y olvida con facilidad lo malo, aprendiendo día a día. Es mi maestro. 

Quiero que volvamos a esa felicidad de los pequeños instantes y dejemos de idolatrar aquello que no es real. Por el respeto a lo diferente y la admiración a los soñadores que nos cruzamos diariamente. 

Por tu sonrisa y nuestra lucha por los Sueños. Sigamos adelante. Porque aunque nos dé miedo, los sueños si se pueden cumplir. 

Nos seguiremos leyendo...
 

miércoles, 31 de marzo de 2021

12 MESES ... ¿SIENDO HUMANOS EN DÍAS DE HISTERIA?



 Analizando estos meses de batalla, se me queda un amargo sabor ante la amargura de esta crisis de VALORES. Porque ¿dónde quedan el RESPETO, LA TOLERANCIA O LA VERDADERA EMPATÍA? Me entristece ver como algunos medios nos torpedean sin descanso con números. Datos y más datos. Ambientando nuestra incertidumbre con mucho más miedo. Alimentando la incoherencia de esos líderes que acaban por no serlo. Porque los que cumplimos con las normas, somos el resto. 

¿Se está creando un dolor innecesario? ¿Acaso no se está echando más leña al Fuego? Demasiado morbo. Y esos números convertidos en olas, que ahogan la vulnerabilidad de quienes sienten intensamente la angustia de la incertidumbre. 

Creo que, el cambio, aún está por llegar. Porque lo digital , como herramienta, está bien. Pero ,¿y lo humano? Cuando volvamos a abrazarnos... ¿nos invadirá el miedo o la necesidad de sentir ese CALOR HUMANO? ¿Olvidaremos lo vulnerables que somos? ¿Cambiaremos a mejor o volveremos a caer en la rutina de antes? Y los besos enfrascados... ¿abriremos de nuevo el corazón? ¿O lo dejaremos encerrado?  

Y nuestros mayores... esa SABIDURÍA, NOBLEZA, ESFUERZO Y AMOR, que se han visto más afectados que nunca. ¿Qué hay de ese miedo , que ha aumentado en su vida? No está bien hacerles daño de esa forma. Aterrorizándoles. 

Porque en las arrugas de su rostro y de sus manos,está su sendero de la vida. El Amor que guardan en su corazón , y esperan , con intensa energía, para recuperar la calma que se habían ganado. Tras décadas de esfuerzo. Porque lo que tenemos , es mérito suyo. No nuestro. Lo nuestro, es cuidar de lo que ellos han logrado y cuidarles a ellos. Ayudarles a sonreír, porque han sufrido demasiado. 

Hoy también aprovecho para recordar a un gran Maestro. Quién ha dejado huellas de Pasión por la Educación Transformadora. Por Pedro Sarmiento. Quien fue director de la Escuela Municipal de Música de Talavera de la Reina, y en sus últimos años, fue coordinador del proyecto L.O.V.A. 

Se marchó por esa pandemia invisible. Y la cual debe seguir combatiéndose. Porque también es cruel e inhumana. Pero sobre ella , escribiríamos millones de artículos. Y lo que se necesita es invertir más para investigar , y llevarlo a su extinción. 

Yo voy a seguir comunicando, y luchando por ser humana en estos días de histeria. 

Gracias por la huella Humana. Ninguna guerra es eterna, lograremos vencerla. 

 Seguiremos informando ...

sábado, 13 de febrero de 2021

EL INICIO DE UNA PASIÓN. DÍA MUNDIAL DE LA RADIO.

 

Aún sigue en mi interior esa niña que se emocionaba cuando ponía en On el radio despertador. Y aquel característico sonido de fondo: entre jingles, sonaba la voz de los locutores. En aquel momento yo escuchaba a Luis, Beatriz, Raúl, Juanma y Celeste Ángel. Eran esos locutores que conseguían transformar mi rutina. Y así se despertó mi pasión por la radio. Y por el poder de la palabra. Porque todo empezó con una revista escolar. La tiza de colores se llamaba. Aunque un poco antes participara en un concurso de artículos, pero de eso casi no recuerdo nada. Pero de esa revista, sí. Pude incluso acudir a una presentación del disco de Verónica Romero, en aquel instante, publicaba “Lluvia”. Aún guardo la camiseta de recuerdo. Y poco después en un grupo de barrio, creamos la revista “La juventud, para gente cómo tú”. Me apasiona poder transformar el entorno que me rodea, con ese gran poder de la palabra. Y con la música de fondo, más aún.

Años después, logré estudiar radio, dónde conocí al Ángel Zurdo. Esa Maestra que me ha dejado una huella tan profunda, que pronto convertiré su magia en un proyecto de inspiración. Ya os iré informando. Allí pude profundizar en este mágico mundo, dónde se transforma la locura en sonrisas mágicas, antes de finalizarlo, conocí al gran Molo Cebrián, sabes que te considero como un hermano mayor, de la radio. Al final de ese año, logré mi segunda meta, cursar locución RTV, dónde conocí a mi segundo Maestro, con el que tengo un evento pendiente, Antonio Fuster. Son Maestros por la huella que han dejado en mi sendero, y la siguen dejando. Como Jesús Olmedo, alguien tan apasionado por la comunicación como su profunda humanidad, y con quien tengo pendiente más de una conversación, porque siempre aprendo de ti, y de tu poder de la palabra.

En estos días de histeria, es el medio más humano, que da paso a la palabra. Abrazando con la cercanía, a quienes más solos se están sintiendo o estamos, porque todos tenemos esos momentos, en los que una voz amiga, nos ayuda a superar este loco tiempo, un reto, para seguir siendo humanos. Para este humilde medio, también está siendo una lluvia de retos. Pero, su magia, la hará continuar adelante, con cambios y actualizándose. Pero su esencia sigue siendo la misma.

Sé que volveré a estar detrás de un micrófono, todo lo bueno se hace esperar, y yo , ni me rindo, ni desisto. Mientras tanto, seguiremos informando…

¡FELIZ DÍA DE LA RADIO 2021!


jueves, 28 de enero de 2021

Terremoto en el Alma

 

Hago un pequeño parón, en este sendero de la vida.Porque me tiembla el Alma. ¿Por qué hablan de números y no de vidas? Porque no solo somos "carne y huesos"nos construimos a base de historias. Vivencias con las que dejamos huella en otras vidas. Como la de esos dos desconocidos, que ardieron, en el pasado mes de diciembre, cerca de la calle en la que vivo. Recuerdo como si fuera ayer, aquel humo asfixiante, tan gris , como dañino, inundaba el aire que entraba por nuestras ventanas y balcones. Al día siguiente, sentí un terrible escalofrío, al leer el titular de un medio local en el que se incluían las palabras "sin identificar". Frío , helado. Como el paso desolador de Filomena. Y me duele, porque ya no importa el impacto de las palabras. Solo lo noto en ciertos programas de radio. Y he descubierto que apagando la tele, se enciende la vida. Cierro los ojos , y escucho en silencio, la soledad de mi vecina, una señora mayor gallega, cuya mejor compañía la consigue con el sonido de su radio. Y de las llamadas que recibe en su teléfono fijo, que suena con fuerza. 

Me gustaría que les pusieran nombre a quiénes se están yendo en esta guerra tan inhumana. Porque esto no es una casa de apuestas, para ver quién gana la carrera , ni la bolsa de valores , apostando por el IBEX 35. 

Tendríamos que reflexionar sobre esa cultura frenada en seco. La tristeza llena ahora las calles, los teatros, los estadios y cada lugar que antes ocupaba un artista, de cualquier índole. Respetar al castigado hostelero que injustamente está pagando ese alto precio. Y qué decir de quienes están en primera línea. Dejando su Alma para que volvamos a vivir, y dejen de volar las Almas, que no han tenido tiempo de despedirse. 

Nos falta ser humanos en días de histeria.  Y hablo por la falta de empatía. Como la que obtuve en el mensaje que me mandaron hace unos días. No, no está bien ser egoísta y no pensar en el impacto de nuestras palabras. O la falta de sensibilidad en los titulares que dan algunos medios , al informar sobre esta maldita pandemia.

Porque nos creemos jueces, de las decisiones ajenas. Por ese Miedo , nutrido por quienes deben ayudarnos a afrontar las tormentas con calma. Pero solo mueven cifras y gestionan dinero , olvidando lo Humano. ¿Por qué no se ponen en el lugar del asustado anciano o persona vulnerable, que cómo única compañía tiene a su televisor o a esa vieja radio a pilas? ¿En serio, no hay nada bueno para comunicar?

Perdonad pero, aún sigue creándose vida. La música sigue componiéndose y creando armonía. La naturaleza, aunque se ha rebelado, sigue mostrando su fortaleza. Los profesores se han convertido en líderes guerreros que combaten al miedo en el interior de sus aulas. Hay un gigantesco movimiento solidario que acaricia al que, desgraciadamente, más ha sufrido. Porque en la vida, hay que buscar el equilibrio. Y la incoherencia , daña, haciendo que tiemble el Alma. Digamos ¡basta! porque el miedo también mata.

Seguiremos informando...

domingo, 20 de diciembre de 2020

2020-UN DESIERTO SIN OASIS -REFLEXIONES PARA EL ALMA

 

Hoy he pensado en compartir mi resumen de este 2020, que estamos acabando. Las últimas semanas, han sido extrañas. Como raro me resultó oler el humo de hace unas semanas, que era gris, y avisaba de la tragedia que se estaba viviendo a solo unos metros de aquí. Cerramos los balcones porque algo ardía , y por desgracia, alguien. A las pocas horas en las noticias, leo que ha habido dos víctimas humanas. Aún recuerdo el olor que quemaba el Alma, llevándome a las voces de quienes perdieron lo más valioso, la Vida. Ese mismo día enterraban a un ser querido. Puro dolor. Un terremoto agitador de conciencias, que debería servirnos para aprender , pero nos estamos etiquetando.Cayendo en el pozo de lo inmoral. Porque el virus es inhumano , pero hay quienes lo han acentuado. 

Nos sentimos perdidos ante esta incertidumbre, y no sabemos lo que podemos creer. Hay miradas que se han grabado en quienes están en esa primera línea. Personas , que incluso , han dado su vida. Yo recuerdo la mirada de Lucía. Esa anciana de 90 años , de fuerte carácter , y noble corazón. Cuya sonrisa me daba la mejor medicina, Humanidad. Un simple gesto, puede crear grandes cambios, y mientras pude compartir momentos con ella, dejó de sentirse sola. Pero vino el virus, y la pandemia del miedo, se la llevó sin pedir permiso, alejando sus manos arrugadas, de mi corazón...

Pero no todo ha sido dolor. Gracias a la solidaridad , generosidad , y al mundo del arte. Ha habido momentos cargados de emoción. Hay Humanos que han decidido entregar su tiempo para mejorar la vida de los demás. La música ha sido un fuerte impulso, donde las notas han dado instantes de armonía , allí donde ha habido caos. La radio ha conseguido expandir su mágico poder , y ha llegado a más hogares. La vida nos ha dado un toque de atención, y ha impulsado , a que conozcamos a esos vecinos , hace unos meses , desconocidos. 

También me ha servido para conectar con personas mágicas , como Carlos o Javier. Recordarme quiénes están a mi lado, y alejarme de quien me ha hecho daño. Aunque aún me queda camino por recorrer. 

Hay proyectos , que humanizan , y contigo Antonio , tengo un compromiso, lo cumpliremos, muy pronto. Y he decidido transformar el dolor en palabras, aunque me haga falta un poco más de tiempo, la huella del Ángel Zurdo, quedará escrita, en algo con mucho corazón. 

No dejemos que esto nos deshumanice, porque eso haría que el odio nos venciera, y somos buscadores de paz. Guerreros de la luz, como diría Paulo Coelho . 

Que 2021 , nos traiga Salud, Humanidad y menos dolor. Pongamos más corazón, que hará falta. Y el único fuego , sea el del Alma...

Seguiremos informando


jueves, 10 de diciembre de 2020

Entre mis recuerdos...

 Estos días he abierto el álbum de fotos. Lleno de momentos felices. Como cuando nos conocimos en el curso de radio. Tú y yo , asustando al profe con nuestros dejes. Su cara , era un cuadro, pero nosotras, vivíamos con intensidad aquellos días de aprendizaje. Como cuando salió disparado el boli, mientras grabábamos "EL PODER DE LAS PALABRAS" . Echo de menos la complicidad que tenía contigo, hablando de todo , sin miedo, ni prejuicios. 

Recuerdo cuando fuimos al concierto de Cadena 100, cuando salió Bisbal, tú le gritaste algo sobre el lunar de su mano, que hizo que yo me agachara para esconderme, por si acaso miraba ¡qué tontería!¡si estábamos en lo más alto de las gradas! Ahora sonrío. 

También por los largos findes argandeños. En los que pasábamos las horas conversando y me deslumbraba con la belleza de tu abuela, esa mujer de más de 90 años, que hasta me cosió un día el bajo de los pantalones :) Ahora es esa bella alma que te abriga , allá arriba, desde tu marcha...

¿Te acuerdas de aquel, "no, no me he sacado una foto con el toro"? ¡pobre Antonio! se me fue la pinza, y lo que nos pudimos reír. O cuando me dejaba la mochila por ahí y tú me avisabas. Y el día que conociste a Ruth, no te cansabas de contarlo , y ella te recuerda , con cariño. Maestras de la vida , como tú. 

Querido Ángel Zurdo:

G r a c i a s  por dejarme al mejor Ángel de la Guarda. Por protegerme con tu ejemplo. Por ser mi impulso en los días más bajos. Eres la huella que perdura en el Alma y en el tiempo; y voy a luchar por cumplir mis promesas. 

Porque las palabras que quedaron por decir , serán escritas, y nuestro agradecimiento , quedará plasmado en un hermoso evento . 

Tengo tanto por contarte y que me cuentes... que nos faltarían horas , allí en el Universo de tu Eternidad. Ese que desde hace tres años y medio , es tu nuevo hogar. Sé que estás bien. Sonriendo. Mientras la mesa de mezclas sigue buscando armoniosas melodías que suenan cuando tus alas rozan con los faders. Y aquellas palabras que nunca podrán ser leídas, quedaron convertidas en el más preciado oro... 

Porque has dejado un vacío difícil de llenar. Pero me abrazo a la promesa de que nuestros anhelos podrán cumplirse. 

 Querida hermana , se acaba 2020, pero no la Esperanza de que "los sueños sí se pueden cumplir". Porque aunque nuestros lazos no eran de sangre, nuestra Amistad nos convirtió en familia. Y fuimos felices. 

Y yo , sigo aquí, entre mis recuerdos, mirando al cielo , y contándote todos mis miedos....

Sister, See You Again 

P.D: Cuida de mi tío, que ahora estará cerca de ti . 
 
 

 

 

viernes, 30 de octubre de 2020

INCOHERENCIA MORAL

Este mes quería dejar un poco de lado al virus. Pero, la guerra de poderes, me impulsa a escribir las siguientes líneas. Porque los que nos dictan las normas se las saltan, dando el peor ejemplo existente, mientras miles de Almas, siguen volando , en una tormenta mucho más ética de lo que creemos. Ahora nos hablan del toque de queda, para frenar a la pandemia. Pero ¿cómo se para algo que el propio ser humano ha creado para autodestruirse? ¿Por qué hemos convertido en números aquello que crea llanto y sufrimiento? Se ha deshumanizado lo que antes intentaban inculcarnos con valores. Hay millones de personas medicándose por una ansiedad producida por la incertidumbre que estamos viviendo. Los grandes beneficiados son las farmacéuticas que han incrementado sus ventas, sobre todo con la obligatoriedad de las mascarillas e hidrogeles. La imagen social me recuerda a las filas de los militares, somos como soldaditos de plomo. Comprendo las normas y las respeto, por el bienestar de todos. Pero ni en la peor de las películas de ciencia ficción se guionizó algo tan brutalmente inhumano.

 

Los mayores siguen siendo los más vulnerables. Ahora cerca de mi barrio hay un geriátrico con más de 90 afectados. ¿Cómo puede pasar algo así? ¿por qué no les protegemos? Me da rabia y se me caen las lágrimas al imaginarme tan terrible escena. Siento que hemos vuelto a la edad media, donde se hacía cualquier cosa por obtener el poder. No importando el cómo. Es un terremoto que rompe en pedazos el corazón del mundo, haciendo que nos señalemos unos a otros, causando el odio que está separando a la Humanidad. Es absurdo dejar que ideas preconcebidas nos hagan hacernos daño, y no ver que lo que más necesitamos es unirnos para vencer lo que algunas mentes enfermizas han creado.

 

Y no, yo no voy a salir a aplaudir. Porque la Humanidad se demuestra con el ejemplo, no dando aplausos. Que se los merecen y nos los merecemos, es un debate muy abierto. Pero, el mejor aplauso es el respeto, y la coherencia, de echar a aquellos que no cumplen lo que prometen. Que restringen, pero con ellos no va el cuento. El dolor creado es real y cruel, lo sé. Pero lanzarnos odio entre nosotros no sirve. Porque quienes creen tener el poder, deben saber que el Poder, es nuestro, humano pero coherente. No debería jugarse con las vidas como si de un programa deportivo, como minuto y resultado se tratara. Nuestras fichas tienen que ser los valores que hemos aprendido en el camino. Renovarnos y actualizarnos, pero sin perder nuestra esencia.

 

Hay que cambiarlo. Pero solo depende de nosotros. Olvidemos creer en individuos que hacen falsas promesas y crean barreras entre las personas que vivimos en este lugar llamado mundo. No merecen nuestras lágrimas ni nuestra energía. Todos tenemos miedo, y es normal, porque no se entiende la batalla que estamos librando, contra qué ni contra quién. Quizás la guerra tenga que ver más con lo moral, que ha quedado desnudo y al descubierto, y en un triste limbo, que arde como el fuego. Yo siento una profunda tristeza, porque han vetado la cultura, que es lo que contagia felicidad en días de histeria, por la desprotección de nuestros sabios ancianos y el desconocimiento con el que se juega en algunos medios de comunicación. Pero seguiré luchando, con el poder de la palabra, que es lo que tengo y te comparto, para que luchemos por ser más humanos.

Seguiré informando…