martes, 17 de diciembre de 2024

EL PODER DEL MIEDO

Recuerdo aquellos ojos cerrados y ese rostro marcado por el terror, a esa chica, entrando entre nervios y un miedo que causaba ojeras de semanas. Escuchaba su testimonio, sintiendo intensos escalofríos en mi interior.Mis manos temblaban y mis ojos mostraban ese dolor,por un chico de no más de veinte años, tumbado en una camilla.No sé su nombre,solo se me quedó grabada su expresión. Como si quisieran arrancarle la vida, esa que dura un suspiro.Pocas semanas después, me enteré del fatal destino de su padre.Senti arder. Como si yo me quemase. Visualizando esa aberrante escena, con sus agónicos gritos, pidiendo que le apagasen. La persona que me lo comunicó, de forma tan fría, como el iceberg que hizo hundirse al Titanic.Fui consciente,de la vulnerabilidad humana, y empecé a comprender eso del lobo disfrazado de cordero. He de ser honesta me dolió y me duele. Porque es inhumano, me di cuenta de la crueldad existente.Pero a la vez me aferro a lo humano, aunque las lágrimas empapen mi rostro. Aunque esa frivolidad me atravesara como un objeto punzante. Esas escenas, que no son de una película, me han hecho daño.Me duele darle vueltas a la mente y ser consciente de esa parte de la realidad.Esa ante la que nos ponemos una venda en los ojos, pero existe.Hay personas que tienen un tablero de un juego de mesa, y del cual, nosotros, somos sus fichas. No vemos ese juego, hasta que nos duele la partida.Como el juego de la Oca, te puede tocar algo bueno o las rejas de su maldad.A veces solo vemos la parte que queremos ver, olvidando que todos tenemos un lado oscuro, pero luego vemos esos demonios que nos golpean. En ocasiones, tenemos que llevar el bastón de la desconfianza y cerrar nuestro círculo, porque el lobo se ha disfrazado de cordero y esa máscara puede llevarla, años, lustros, décadas o toda una vida. Lo que no se ve,son mis lágrimas, quemando mi alma por la desesperanza. Tengo miedos por superar, per el ser humano, es tan vulnerable como un cristal. Todos lo sabemos y lo tenemos. Pero es nuestra naturaleza,y los malos de ello se aprovechan. La vida es su juego y ante eso estamos ciegos.Yo digo con mi espada porque quiero ser humana en días de histeria. El poder del miedo, existe, pero si despertamos no será tan invencible.

lunes, 9 de septiembre de 2024

El dolor de la decepción

A veces la mente me daña y me engaña.A veces creo en alguien en quien no debo confiar . A veces lloro co n la luz apagada para que nadie vea mi sensibilidad. En ocasiones saldría corriendo sin mirar atrás porque duele . Pero me refugio en mi soledad . Así soy mi mejor amiga y nadie me hiere. Las palabras duelen . Los miedos hieren . Y quien tiene una venda en los ojos llamada orgullo mata lentamente a quien la quiere . El ego sólo sirve como defecto .Yo sí creo en el poder de la palabra y en la caricia de una mirada . Creo en lo humano a pesar de los prejuicios que disparamos. Creo en los Sueños y en la esperanza . Pero conmigo no cuentes para el patio colegio . Ese que todo se critica y todos se odian. Yo creo en el Amor y su transformación . Si noto desprecio ,me alejo, despacio y en silencio . Y no vuelvo atrás . Porque lo que me hiera lo alejo. No soy un producto . Soy humana . Llena de miedos . Llena de sueños. Respeto y admiro. Y lo negativo lo echo de mi camino . Abrazo la vida y a quien conmigo camina. No soy un juguete . Que no se olvide porque quien juega conmigo , me pierde.

domingo, 24 de marzo de 2024

La fragilidad de la vida

No queremos verlo. Ese fino hilo que puede romperse en cualquier instante. Mirando ese faro del coche, roto, y lo fragil que es, recordé nuestra vulnerabilidad. Lo que no percibimos mientras vivimos. A veces nos creemos inmortales y no somos conscientes de lo lejos que tenemos ese concepto. Vivimos tan deprisa que olvidamos en un cajón perdido nuestra sensibilidad. Pretendemos huir de un susurro, normalizando los gritos.
Admiramos más a un famoso en instagram, despreciando al vecino que vive en la más protunda soledad. Sustituimos el abrazo humano por un emoticono enviado frivolamente, a través de una red antisocial, dando más importancia a nuestro número de seguidores que a quien realmente nos llega a amar. Nos etiquetamos en fotos, y nos ignoramos si nos cruzamos por la calle.
Estamos en un mundo lleno de apariencias, en el que se aparta al que piensa y siente distinto. A veces confiamos más en un contacto virtual que en quien tenemos en frente. No queremos ser conscientes de nuestra propia realidad, tratamos como un bien preciado al sincericida, cerrando la puerta a la honestidad. Lloramos a escondidas por miedo a ser juzgados, sonriendo para no mostrar dolor en los días malos. Los valores ya no están de moda, son vintage, eso según la loca sociedad. Pero, somos vulnerables, aunque también resilientes, y todos somos diferentes.Desconocemos la compasión, abrazando la pena. Pero, aunque el hilo de la vida es frágil, me aferro a la esperanza de quienes somos humanos en días de histeria. Cuidemos nuestra vulnerabilidad, que es el tesoro de la humildad, de la mucho por aprender nos queda...