jueves, 10 de diciembre de 2020

Entre mis recuerdos...

 Estos días he abierto el álbum de fotos. Lleno de momentos felices. Como cuando nos conocimos en el curso de radio. Tú y yo , asustando al profe con nuestros dejes. Su cara , era un cuadro, pero nosotras, vivíamos con intensidad aquellos días de aprendizaje. Como cuando salió disparado el boli, mientras grabábamos "EL PODER DE LAS PALABRAS" . Echo de menos la complicidad que tenía contigo, hablando de todo , sin miedo, ni prejuicios. 

Recuerdo cuando fuimos al concierto de Cadena 100, cuando salió Bisbal, tú le gritaste algo sobre el lunar de su mano, que hizo que yo me agachara para esconderme, por si acaso miraba ¡qué tontería!¡si estábamos en lo más alto de las gradas! Ahora sonrío. 

También por los largos findes argandeños. En los que pasábamos las horas conversando y me deslumbraba con la belleza de tu abuela, esa mujer de más de 90 años, que hasta me cosió un día el bajo de los pantalones :) Ahora es esa bella alma que te abriga , allá arriba, desde tu marcha...

¿Te acuerdas de aquel, "no, no me he sacado una foto con el toro"? ¡pobre Antonio! se me fue la pinza, y lo que nos pudimos reír. O cuando me dejaba la mochila por ahí y tú me avisabas. Y el día que conociste a Ruth, no te cansabas de contarlo , y ella te recuerda , con cariño. Maestras de la vida , como tú. 

Querido Ángel Zurdo:

G r a c i a s  por dejarme al mejor Ángel de la Guarda. Por protegerme con tu ejemplo. Por ser mi impulso en los días más bajos. Eres la huella que perdura en el Alma y en el tiempo; y voy a luchar por cumplir mis promesas. 

Porque las palabras que quedaron por decir , serán escritas, y nuestro agradecimiento , quedará plasmado en un hermoso evento . 

Tengo tanto por contarte y que me cuentes... que nos faltarían horas , allí en el Universo de tu Eternidad. Ese que desde hace tres años y medio , es tu nuevo hogar. Sé que estás bien. Sonriendo. Mientras la mesa de mezclas sigue buscando armoniosas melodías que suenan cuando tus alas rozan con los faders. Y aquellas palabras que nunca podrán ser leídas, quedaron convertidas en el más preciado oro... 

Porque has dejado un vacío difícil de llenar. Pero me abrazo a la promesa de que nuestros anhelos podrán cumplirse. 

 Querida hermana , se acaba 2020, pero no la Esperanza de que "los sueños sí se pueden cumplir". Porque aunque nuestros lazos no eran de sangre, nuestra Amistad nos convirtió en familia. Y fuimos felices. 

Y yo , sigo aquí, entre mis recuerdos, mirando al cielo , y contándote todos mis miedos....

Sister, See You Again 

P.D: Cuida de mi tío, que ahora estará cerca de ti . 
 
 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario