Aún recuerdo tus manos llenas de curvas arrugadas,
y como día a día los temblores aumentaban.
Tu perdida mirada...
pero el Amor presente siempre estaba.
Tú te asustabas,
porque había momentos en los que no entendías nada,
pero siempre estábamos junto a ti ,
para poder a tu lado sonreír,
sigues estando en nuestro corazón...
y nos enseñaste a no rendirnos ante ningún temblor.
Lucha que aún perdura en el tiempo,
los latidos de tu recuerdo, me llegan con el viento,
y aún tiemblo...
pero por mucho que pase el tiempo ,
no me rindo ,
sobre el destino no hay nada escrito,
y las arrugas de las manos que tiemblan ,
son las que mágicas historias siembran.
Hay tanto valor y valentía
que merecen mil poesías.
No temas, que no lo olvido ,
y para recordarlo aquí escribo...
Temblores...
guardados en el baúl de los peores temores.
Pero lo que no están ,
es en soledad,
porque nuestras manos se unen ,
y las historias entre sonrisas y palabras se resumen.
Temblores ...
signo de una enfermedad a la que no tenemos costumbre,
Parkinson es su nombre,
¿por qué tantos sollozos entre sus letras se esconden?
Suspiro,
pero no lo olvido...
Temblores...
vendrán tiempos mejores...


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